« Sindicatos, la cloaca de la corrupción en México. | Main | ¿A qué se va a Estados Unidos? »
miércoles, marzo 31, 2010
El circo de un homicidio. Caso Paulette.
Primero aparecio la madre de Paulette montándose un teatro ante las
camaras de televisión, donde se le veía muy tranquila pidiendo que le
devolvieran a su hija, la cual denunciaba que había desaparecido de su
cama, en su propia casa el pasado 21 de marzo.
Estas son las palabras de Lizette Farah:
"Mi niña desapareció este fin de semana, como todos los días acoste a mi
hija como rutina normal, y cuando nos levantamos la niña había
desaparecido de la casa.
Yo vivo en un edificio donde hay vigilancia de circuito cerrado, sin
embargo, nos enteremos ahora que las cámaras no graban, sólo es de
vigilancia interna.
El vigilante no vio nada, los vecinos no vieron nada.....
‘Paullete es una niña prematura extrema de 25 semanas, tiene una lesión
motora severa, no habla, sólo dice unas cuantas palabra, dice que se
llama Po’.
‘Su mano izquierda está empuñada, necesita terapia, de mis cuidados, es
una niña que no se puede valerse por si misma sola, camina pero cojea,
necesita cuidados médicos especiales’.
Mientras que Mauricio Gebara señalaba lo siguiente:
"Quede en que yo la iba a llevar a su escuela, cuando fui a despertar a
la niña, ya no estaba, hay perros dentro de la casa, no escuchamos
ningún ruido, no hubo nada extraño esa noche, dormimos todos tranquilos
y al ir a su cuarto al dia siguiente, ya no estaba la niña ".
Se publicó la imagen de la niña en redes sociales, blogs, carteleras de
parabuses y hasta en centros comerciales. Que por cierto, la madre de
Paulette decía que "le entregaran a su hija en un centro comercial".
Aunque a la PGJ del Estado de México no le pudieron tomar el pelo, ya
que antes decidió arraigar a los padres y a las nanas de la niña, las
hermanas Ericka y Martha Casimiro, así como resguardar los pasaportes de
Mauricio Gebara y Lizette Farah. Mientras que las nanas buscaron junto a
la policía del Estado de México, el cuerpo de la pequeña Paulette, en
presencia de los "papis".
La niña fue encontrada muerta dentro de una bolsa de plástico negro,
entre el colchón y el piso de su cama, de su propia habitación en el
domicilio de Porto Vita número 11, Hacienda del Ciervo, en Huixquilucan,
Estado de México.