lunes 16 de marzo de 2009
El alcohol no es bueno, ni untado. La triste historia de José Luis Romo.
Por: Carlos Acevedo.
Imágen: PGR
Con sólo 22 años de edad, estudiante de la carrera de Derecho, José Luis Romo Trujano ha encontrado en su camino, la prueba más difícil de su carrera, demostrar su inocencia en un delito denominado "homicidio doloso" y donde la víctima fue precisamente el policía que pretendía detenerlo para realizarle la prueba del alcoholímetro.
El policía, hoy extinto, Luis Fernando Corona Mercado fue embestido por José Luis, y durante cinco minutos viajó en el toldo de su camioneta, sujetándose, hasta que lo impactó el jóven contra la estatua de Juan Pablo Segundo en Insurgentes Sur. Cuando José Luis fue llevado al hospital de Xoco, sus análisis úricos demostraron 266 miligramos de alcohol paraca litro de aire expirado.
Su peor enemigo, el alcohol, le hizo perder el control de su conducta, y del automóvil, con lo que ahora, José Luis podría pasar de ocho a veinte años en prisión.
Otros cargos que se le imputan, son daño en propiedad ajena y desacato a la autoridad.
Etiquetas: D.F., Leyes, Nacional