miércoles 13 de mayo de 2009
Que no dije lo que dije: Miguel de la Madrid.
Por: Susana Mendoza.
Parece que las palabras del ex presidente Miguel de la Madrid incomodaron inicialmente a su propia familia, y es que ni tardo ni perezoso, Federico de la Madrid, hijo del ex mandatario se apresuró a enviar un comunicado a los medios de comunicación, firmado por él, pero redactado en primera persona con voz de Miguel de la Madrid.
En él destaca la frase que intenta deslindar al ex presidente de sus declaraciones durante la entrevista realizada por Carmen Aristegui:
"En ese momento no me daba cuenta, no tenía elementos de juicio sobre la moralidad de la familia Salinas, mucho tiempo después, hasta mediados del Sexenio, fue cuando me dí cuenta de que los presidentes deben estar mejor informados sobre sus sucesores.”
¿Acaso sonaba fuera de sus cabales el ex presidente durante la charla con Aristegui?
Todo lo contrario, el señor Miguel de la Madrid estaba más que sobrio y lúcido de lo que dijo.
Pero claro, estamos en tiempos de elecciones, y las palabras del señor De la Madrid le habrán caído como misil al partido comandado por Beatriz Paredes.
Habrá quien diga que ya han prescrito los delitos cometidos por Carlos Salinas, como lo dijo el coordinador de los diputados del PAN, Héctor Larios, pero que como buen “samaritano” salió a dar una breve explicación de la “prescripción” de los delitos de una persona que ni de su partido es, y que además, fue señalado te pactar con el narcotráfico, una lucha que ahora enfrenta el Presidente que si salió de su partido: Felipe Calderón.
¿Acaso no es mejor observar hasta ver a qué punto conducen todas estas declaraciones desde el punto de vista de seguridad nacional?
El otro juez…. El pueblo.
Sin duda, podrá haber muchos jueces, juristas, legisladores, políticos en cualquier ámbito, pero el juez más duro, el que tendrá la peor sentencia, no será uno que esté en ninguna institución. Será, el propio pueblo de México.
Será la gente de a pié, el asalariado, el comerciante, la ama de casa que se enfrenta a los índices inflacionarios cada vez que va al mercado, el estudiante que en 1994 tuvo que abandonar sus estudios, y que posiblemente hoy, aún no los haya terminado, serán todas esas historias las que señalen con su dedo firme a quien fue acusado por De la Madrid, y habrá también quienes juzguen al propio Miguel De la Madrid por haber guardado silencio durante tanto tiempo. Por permitir que México sea hoy lo que es.
Provecho, que disfruten esos platillos majestuosos que hoy comen con el dinero que según De la Madrid tiene orígenes ilícitos. Provechito.
En él destaca la frase que intenta deslindar al ex presidente de sus declaraciones durante la entrevista realizada por Carmen Aristegui:
"En ese momento no me daba cuenta, no tenía elementos de juicio sobre la moralidad de la familia Salinas, mucho tiempo después, hasta mediados del Sexenio, fue cuando me dí cuenta de que los presidentes deben estar mejor informados sobre sus sucesores.”
¿Acaso sonaba fuera de sus cabales el ex presidente durante la charla con Aristegui?
Todo lo contrario, el señor Miguel de la Madrid estaba más que sobrio y lúcido de lo que dijo.
Pero claro, estamos en tiempos de elecciones, y las palabras del señor De la Madrid le habrán caído como misil al partido comandado por Beatriz Paredes.
Habrá quien diga que ya han prescrito los delitos cometidos por Carlos Salinas, como lo dijo el coordinador de los diputados del PAN, Héctor Larios, pero que como buen “samaritano” salió a dar una breve explicación de la “prescripción” de los delitos de una persona que ni de su partido es, y que además, fue señalado te pactar con el narcotráfico, una lucha que ahora enfrenta el Presidente que si salió de su partido: Felipe Calderón.
¿Acaso no es mejor observar hasta ver a qué punto conducen todas estas declaraciones desde el punto de vista de seguridad nacional?
El otro juez…. El pueblo.
Sin duda, podrá haber muchos jueces, juristas, legisladores, políticos en cualquier ámbito, pero el juez más duro, el que tendrá la peor sentencia, no será uno que esté en ninguna institución. Será, el propio pueblo de México.
Será la gente de a pié, el asalariado, el comerciante, la ama de casa que se enfrenta a los índices inflacionarios cada vez que va al mercado, el estudiante que en 1994 tuvo que abandonar sus estudios, y que posiblemente hoy, aún no los haya terminado, serán todas esas historias las que señalen con su dedo firme a quien fue acusado por De la Madrid, y habrá también quienes juzguen al propio Miguel De la Madrid por haber guardado silencio durante tanto tiempo. Por permitir que México sea hoy lo que es.
Provecho, que disfruten esos platillos majestuosos que hoy comen con el dinero que según De la Madrid tiene orígenes ilícitos. Provechito.
Etiquetas: Circos, Corrupción, Nacional, Narcotráfico