miércoles 8 de julio de 2009
Buscados por INTERPOL los propietarios de la guardería ABC.
Por: Susana Mendoza.
Lo que son las cosas. Antes los vimos en las páginas de Sociedad, sonriendo en compañía de sus niños. Después los vimos en las páginas de Nota Roja, apenas con una mueca de intranquilidad que no podían disimular ante los cuestionamientos de su responsabilidad por el incendio de la bodega que habilitaron como "guardería" en el Estado de Sonora, y donde perdieron la vida 48 pequeñitos, y una veintena más sufriría graves lesiones en sus órganos internos, así como en su piel.
Hoy, Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo Tonella (tía de Margarita Zavala), Sandra Lucía Téllez Nieves y Gildardo Urquídes Serrano, así como María Fernanda Camou Guillot, Antonio Salido, Arturo Leyva Lizárraga (ex delegado del IMSS en Sonora), Marcelo Meouchi (ex apoderado legal de los socios de la guardería), José Manuel Matiella (apoderado legal) y Norma Cecilia Mendoza Bermúdez (arrendadora del predio habilitado como guardería).
Fugitivos los propietarios de la guardería ABC, mantienen orden de captura por homicidio culposo.
La pregunta es ¿por qué se escondieron como cucarachas? Seguramente algo deberán, y lo saben, porque el sólo hecho de escabullírsele a la justicia en vez de afrontar las consecuencias de su ambición y falta de responsabilidad en la atención a su pseudo guardería donde alojaron a más de un centenar de infantes, deja claro que conocían los riesgos que representaba su bodega, y que escatimaron en solucionar a tiempo.
Lo cierto es que podrán esconderse de los padres de los pequeños muertos y los que permanecen hospitalizados con sus cuerpos quemados. También podrán esconderse de la PGR, la Interpol, y de los medios de comunicación.
Pero de quien nunca podrán esconderse es de sus propias conciencias, porque estas imágenes se encargarán de recordarles minuto a minuto de sus mezquinas vidas, que tienen un asunto pendiente con la justicia y con la sociedad mexicana por haber sido tan miserables a la hora de invertir en un negocio, del que iban a recibir dinero proveniente de gente pobre, que necesita salir a trabajar y de que alguien cuidara de sus niños.
Estas imágenes les van a recordar de día y de noche cómo traicionaron ellos la confianza de esa gente que les dejó en sus manos, lo más preciado en sus vidas.... sus bebés.
Etiquetas: Corrupción, México, Niños, Sociedad