jueves 16 de julio de 2009
Y mientras México salva a los estadounidenses, Barack Obama se rasca los genitales.
Por: Guadalupe Regalado.
Indignación. Eso es lo que siento al ver cómo México se enfrenta entre nacionales, por salvar la vida de los estadounidenses, al evitar que los grupos del crimen organizado sigan prosperando y puedan conducir las toneladas de cocaina, marihuana y anfetaminas que consume Estados Unidos.
Ahora más que nunca Barack Obama está comprometido a investigar la era Bush, y no sólo por el genocidio que firmó en Irak y Afganistán. Sino también para saber quiénes son los funcionarios que se corrompieron y construyeron ese boquete en la ley de su frontera con México, para permitir que el narcotráfico prosperara como lo ha hecho.
Es imprescindible que Obama deje de rascarse sus genitales en la lucha con el narcotráfico, mientras México se desangra y evite que sus armas (MADE IN USA) sigan llegando a México.
Es muy fácil emitir sus alertas ridículas por lo que sucede en Michoacán. Pero lo que pasa en Michoacán es obra de los adictos estadounidenses y eso todo mundo lo sabe y no lo agradece, porque como es bien sabido, Estados Unidos es un mal agradecido que nunca ha sabido admitir que México siempre le cuida el trasero.
Es increíble que aún no pueda tener una regulación en el proceso de venta el gobierno estadounidense de las 13 mil armerías que se encuentran desde Texas hasta California, y que son las que han vendido más de 15 millones de armas a los grupos del crimen organizado en México, según el estudio revelado por Colegio de la Frontera Norte y que fue realizado con información proporcionada por la Agencia de Alcohol, Tabaco y de Armas de Estados Unidos.
A ver qué día Estados Unidos pone los pies sobre la tierra y se deja de sentir uno de sus superhéroes.
Etiquetas: Corrupción, Estados Unidos, México, Narcotráfico