jueves 3 de septiembre de 2009
"En nuestras manos está el decidir si seguimos en la inercia o si impulsamos cambios de fondo para transformar el país.". Felipe Calderón.
Por: Susana Mendoza.
"En nuestras manos está el decidir si seguimos en la inercia o si impulsamos cambios de fondo para transformar el país. Esta fue la frase que cimbró ayer a todo México. Y no tanto por el tono en como fue pronunciada. Sino porque hay mucha gente que desconoce el significado de "inerte".
Cito a continuación el significado de tal palabra, cuya fuente es la Real Academia Española:
inerte.
(Del lat. iners, inertis).
1. adj. Inactivo, ineficaz, incapaz de reacción. Gas inerte.
2. adj. Inmóvil, paralizado. Mano, rostro inerte.
3. adj. Sin vida. Cuerpo inerte.
4. adj. Flojo, desidioso.
(Del lat. iners, inertis).
1. adj. Inactivo, ineficaz, incapaz de reacción. Gas inerte.
2. adj. Inmóvil, paralizado. Mano, rostro inerte.
3. adj. Sin vida. Cuerpo inerte.
4. adj. Flojo, desidioso.
Lo trascendental de este mensaje es que por primera vez en la historia de este país, un Presidente enfatizó sobre el peor de los defectos de la sociedad mexicana: su hueva, la olgazanería y la apatía.
¿Lo abrán escuchado sus empleados federales de organismos como el IMSS y la Compañía de Luz y Fuerza del Centro? Ojalá.
También espero, anhelo, ruego y rezo por que lo hayan escuchado todos aquellos funcionarios de los gobiernos locales, como los que trabajan en la Tesorería.
Que lo hayan escuchado los maestros, para que haya más clases y trabajo pro-activo, y menos marchas y días de paro. Y ojalá, que cada persona de este país, valore el trabajo, entrega, dedicación y pasión que pone aquella gente que lucha, trabaja y siente como suyo el compromiso de hacer más con menos, e incluso, edifican sueños, sin tener más herramientas que su sola imaginación.
Otra frase que sucumbió a los oídos de quienes escuchamos el informe, fue la siguiente:
"Los ciudadanos no están satisfechos con la representación política y perciben una enorme brecha entre sus necesidades y la actuación de sus gobernantes, representantes y políticos".
Ojalá que aquellos que son gobernantes y representates políticos vean y admitan que no hay equidad. Hay millones de personas en este país que conocen la pobreza, y algunos, han atravesado ya el umbral de la pauperrimidad.
Mientras que en los habitáculos gubernamentales hay quienes cobran más que el Presidente. ¿Y aún así dirán que no les alcanza? ¿Pues qué compran y qué comen?
Ojalá que estas personas vean la necesidad de millones de personas que no tienen un ingreso constante con el cual sopesar sus necesidades básicas.
Si verdaderamente esas personas creen en la democracia, como lo pregonan, es ahora cuando hay que aportar algo de lo que a ellos les sobra. Es momento de compartir y no bajo el concepto de donación o limosna. Sino hacerlo dignamente, otorgando una oportunidad de empleo a quien lo pide.
Finalmente, el Presidente Calderón dijo:
"Seamos la generación que puso por encima de cualquier otro interés particular el interés de México. Seamos una generación a la altura de nuestra historia, de nuestros anhelos, y conduzcamos a México al futuro".
¿Acaso no estamos cansados de que en el extranjero exista gente que no respete a los mexicanos? Yo por lo menos si. Pero hay que admitirlo, ¿qué hemos hecho para cambiar ese concepto?
Es momento de cambiar, de trabajar, de proponer, de hacer política y no ridículos circos callejeros. Es momento de abrir el negocio y ofrecer rebajas, de sonreirle a los clientes y de agradecer por su visita.
Es momento de innovar con los recursos que tenemos, y no darse por vencidos porque no sale a la primera. Hay que intentar una y otra vez hasta que resulte.
Es momento de dejar la hueva, levantarse muy temprano y ponernos a trabajar en lo honrado, en lo que dignifica al ser humano, y no en lo que frustra la vida de otros, que como nosotros, también tienen derecho a la vida.
Es momento de exigirnos a nosotros mismos, para que mañana se pueda exigir a los demás.
No es un argumento válido decir que "no hay ventas" o que "nadie contrata ahora".
Basta con recordar, que el mexicano es sumamente creativo para asumir el reto de que si podemos. Así como lo han podido otros, nosotros, México, también puede, y debe demostrarse a sí mismo que podemos ser otro país, y no lo que ahora somos.
Etiquetas: México, Nacional, Semiótica, Sociedad