4/06/08
Sven-Göran Ericcson piensa en frío, actúa en caliente.
Por: Carlos Acevedo.
El sueco Ericcson ya viste de verde. Podrá gustarle a muchos o a pocos, pero ya es oficialmente el técnico del TRI.
Valuado extraoficialmente en $7 millones USD, al técnico europeo le gustan los retos y se enfrenta a sí mismo ante las circunstancias en su contra:
1. Prefiere la posición 4-4-2. Una estrategia que han utilizado equipos como el Manchester United y el Milán. Dos de los mejores equipos en la liga europea y líderes de las ligas en sus respectivos países.
2. No sabe español. Pero asegura ".....hay que ser estúpido para no aprender español después de aprender portugués e italiano, y ahora que estoy aquí. Aprenderé español. Con las bases que tengo de italiano y portugués se me facilitará más. En los próximos meses verán un Eriksson charlando en español".
3. Lo rechazan algunos seleccionados. Al respecto, Ericcson asume que: "el reto es aún mayor, es mi responsabilidad y mi reto trabajar para darme a conocer, salir adelante y convencer a cada uno de los jugadores”.
4. Su mentalidad sueca, caracterizada por la audacia y acostumbrada a expresarse sin censura, no pretende cambiar las 23 mentes mexicanas. "La mentalidad mexicana es buena, no pretendo generar 23 mentalidades suecas en la selección. El reto es trabajar, organizar el equipo, calificar y tener un Mundial donde se puedan conseguir los objetivos planeados".
5. Tendrá un cuerpo técnico totalmente mexicano. Y ya se rumora que el propio Chucho Ramíres se haya autodescartado de formar parte de ese equipo.
Pero el reto más grande que recibe Ericcson es reconstruir la confianza de la afición mexicana y sanar el corazón herido de los seguidores del TRI.
La afición, los patrocinadores y dueños de las selecciones esperan GOOOOLES.
Tanto jugadores como técnico, tienen el compromiso de devolverle a los aficionados lo que destruyeron en la colección de derrotas que acumularon de la mano directiva de Hugo Sánchez.
No se trata de ver si les cae bien o no el señor Ericcson. No señores seleccionados.
Se trata de ganar y recuperar la confianza de quienes compran telefonía, refrescos, botanas, jugos y todas esas marcas que les patrocinan, y que además, son las mismas personas que trabajan en esas compañías que pagan para colocar sus logotipos en sus uniformes, en la publicidad del propio estadio y de los medios, y que finalmente, les otorga un status de exclusividad como deportistas.
Etiquetas: Futbol