domingo 13 de septiembre de 2009
La SEP y sus maestros carentes de conocimiento.
Alonso Lujambio dice que “El IFAI es consistente con sus precedentes. El examen convoca a los maestros que quieran participar, no es obligatorio, es decir, no es un proceso de evaluación de los maestros como funcionarios públicos”.
Pero del otro lado del mundo, específicamente en Madrid, el Subsecretario de Educación Básica en México, Fernando González, dijo que la reforma educativa “de enfoque y no de contenidos que está acometiendo el país busca educar para ser persona, feliz y estable y no para ser un robot o una máquina que cumple estándares”.
Lo cierto, es que los padres también requerimos saber si la persona que la SEP pone al frente de los niños en cada grupo es la ideal o no para conducirlos.
Es también un hecho, que esas personas que se dicen ser "maestros" no cuentan con una preparación universitaria. Sólo de carácter normalista. Y que las necesidades actuales de los niños requieren de la atención de expertos (no sólo profesionistas) en sociología, pedagogía, comunicación, psicología, que puedan ofrecer a los niños un panorama más completo de la realidad social, los retos a los que se enfrentarán en su vida futura, y que sobre todo generen personas con visión pro activa ante los cambios, oportunidades y riesgos de la sociedad mexicana.
Formar a una persona con visión pro activa, implica ofrecerle toda la información posible sobre cómo esa persona puede lograr su bienestar, conociendo sus derechos individuales, en conjunto con sus responsabilidades civíles, así como la aplicación de sus recursos inmediatos para satisfacer sus necesidades.
Cuando México fije su mirada en países realmente competitivos a nivel científico-físico-químico-matemático, entonces visualizará el por qué ha fracasado su política educativa, y reconocerá, por qué es necesario dar a conocer quiénes si funcionan como profesores y quiénes no.
Y se seguirá discriminando a niños con capacidades sobresalientes, bajo el prejuicio de que "es un niño muy inquieto" o "es tremendo". En vez de observar sus capacidades y transformarlas en hábitos de estudio científico o matemático.
A cambio de eso, seguirá prevaleciendo la clásica sociedad alienada, que desde pequeños se les mimetiza bajo los "ideales" de lo que debe ser y cómo hacerlo: "levantas la mano cuando desees hablar", "no te adelantes en resolver los ejercicios de los libros", "evita hacer las cosas de otra forma que no sea la que nosotros te digamos", así como el constante acoso a los padres (sobre todo a las madres) con quejas, sin comprender ni respetar, el tiempo que una madre puede dedicarle a la escuela de sus hijos, cuando esta también trabaja, dejando en claro que los "maestros" no difieren entre lo que es el concepto de comunicación asertiva, y el chisme.
Etiquetas: Corrupción, Educación, México, Nacional, Niños