sábado 2 de mayo de 2009
Por una ciudad limpia, trabajemos en el DF.
Por: Carlos Acevedo.
Sin duda es incómodo que en otras naciones consideren aislar a mexicanos. Es un hecho que nuestro posicionamiento no anda muy bien.
Y tampoco es para levantarse el cuello decir que somos "chilangos".... y por ello somos bien "chingones".
Es momento de considerar nuestros hábitos, y actuar.
Para empezar, debemos los capitalinos modificar ciertas conductas, como la de escupir en la calle. Es un acto asqueroso para quienes van por el camino de alguien que escupe desde un chicle, saliva, o un gargajo.
Como también debemos reconsiderar dónde tirar los papeles después de sonarnos la naríz. Estamos de acuerdo en que la ausencia de papeleras es notable, pero, acaso ¿debemos esperar a que el Gobierno del Distrito Federal nos ponga un bote de basura?
Es necesario que los capitalinos empecemos a desarrollar nuestra iniciativa. ¿Qué tal si en vez de arrojar el papel a la mitad de la calle, a la orilla de un árbol, o en una esquina, lo guardamos en una bolsita para nuestra basura que llevemos desde casa y la que depositemos en el bote de basura cuando lleguemos a casa o cualquier otro destino?
Cambiemos, para que en un año nos posicionemos como una ciudad civilizada y atractiva al turismo.
No esperemos a que el GDF o el Gobierno Federal digan que vamos a limpiar las calles, y los espacios públicos. Empecemos por nuestros predios, atendiéndoles, barriendo nuestra acera y recogiendo el excremento de los perritos para que nuestra ciudad no huela a eso, a excremento.
Hagamos un esfuerzo por cambiar para que el día de mañana nadie vuelva a segregar a otros conacionales en el mismo país, o en el extranjero.
¿Y cuál es la tarea del gobierno en el objetivo de transformar nuestra ciudad?
Definitivamente, la más difícil. Pero la que también es su obligación. Proporcionarnos agua a los capitalinos para poder mantener nuestra ciudad limpia, para evitar que la gente enferme por falta de higiene, para poder regar nuestras plantas y árboles, y el que como Gobierno, no sólo use las áreas verdes para promocionar sus campañas proselitistas, o bien, que sólo se acuerde de ellas cuando sabe que le conviene para posicionarse políticamente, destacando que "convierte lugares abandonados y que pertenecían a la delincuencia en áreas de recreación".
Como sucede con el camellón de Ave. Fco. Morazán, que tiene meses sin regarse.
Y también es su tarea evitar que avenidas como Ignacio Zaragoza a la altura de la delegación Iztapalapa se convierta en tiradero de llantas o de perros atropellados.
O que cada paradero de peseros y salida de estaciones del Metro sean un verdadero escusado que ostenta aroma a orines.
Es hora de tener una ciudad limpia, como esas que tanto le gustan a Marcelo Ebrard. Trabajemos por ella, trabajemos en el DF.
Etiquetas: DF, Educación, Salud
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