Si está en edad madura, cuidado, podría padecer leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides.domingo, enero 01, 2012 11:05 PM
Un equipo de neurocientíficos de todo el mundo, dirigido por los científicos de Mayo Clinic en Florida, descubrieron al gen culpable de un trastorno cerebral que podría ser mucho más común de lo que antes se creía. En la edición electrónica del 25 de diciembre de Nature Genetics, los científicos dicen que identificaron 14 mutaciones diferentes en el gen CSF1R, que conducen al desarrollo de la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides (HDLS, por sus siglas en inglés). Se trata de un trastorno asolador de la sustancia blanca del cerebro que deriva en la muerte de la persona a los 40 o 50 años. Las personas que heredan el gen anómalo siempre desarrollan la enfermedad.
Dr. Zbigniew Wszolek
La importancia del hallazgo radica en la sospecha de los científicos de que la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides es más común de lo que se piensa. Según el investigador principal del estudio, el neurólogo Dr. Zbigniew Wszolek, los diagnósticos de una cantidad importante de las personas del estudio que obtuvieron resultado positivo para el gen anómalo eran de una amplia gama de afecciones distintas. Dichas personas tenían un pariente con leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides, y por eso se les examinaron los genes.
“Debido a que los síntomas de la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides oscilan tanto, desde cambios en el comportamiento y personalidad hasta convulsiones y problemas del movimiento, se diagnosticó mal a estos pacientes con esquizofrenia, epilepsia, demencia frontotemporal, enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, accidente cerebrovascular y otros trastornos”, comenta el Dr. Wszolek. “Por lo tanto, a muchos de estos pacientes se trató con medicamentos que sólo les produjeron efectos secundarios tóxicos”.
“Gracias al descubrimiento, dentro de poco se podría contar con un análisis de sangre capaz de ayudar a los médicos a diagnosticar la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides, y vaticino que se encontrará la enfermedad con mucha mayor frecuencia de lo que nadie hubiera imaginado”, añade.
El Dr. Wszolek es conocido internacionalmente por su largo afán de juntar a los científicos de todo el mundo para lograr encontrar las causas de los trastornos cerebrales raros y descubrir sus raíces genéticas.
El interés del Dr. Wszolek en la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides empezó cuando un paciente sumamente discapacitado acudió a verlo en 1995 y mencionó que otros familiares padecían la afección. El médico logró diagnosticar definitivamente la enfermedad al realizar la autopsia del paciente por los daños en la sustancia blanca. Hasta entonces, solamente a una familia sueca se le había diagnosticado con leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides.
El Dr. Wszolek empezó a buscar otros casos, y su colega en Mayo Clinic, el patólogo Dr. Dennis Dickson, recordó haber visto esos cambios cerebrales mientras era estudiante. El Dr. Dickson localizó dos casos más en Florida y Michigan, y el Dr. Wszolek empezó a hablar sobre la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides en toda presentación científica que hacía en el mundo entero. Pronto obtuvo muestras cerebrales de Noruega, el Reino Unido y Canadá, así como de diferentes zonas de Estados Unidos. Desde entonces, junto a su equipo de investigadores y colaboradores, ha publicado varios estudios que describen el trastorno y ha realizado cinco conferencias internacionales sobre la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides.
En este estudio, que incluyó a 38 científicos de 12 instituciones ubicadas en cinco países, la primera autora del estudio, la Dra. Rosa Rademakers, dirigió el trabajo de encontrar al gen culpable de la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides. El laboratorio de la doctora estudió muestras de ADN de 14 familias en las cuales al menos un miembro tenía el diagnóstico de leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides, y las comparó con más de dos mil participantes que no padecían la enfermedad. El gen se encontró finalmente mediante una combinación de estudios tradicionales de vinculación genética y métodos de secuenciación de vanguardia recientemente desarrollados. El diagnóstico de la mayoría de los miembros de las familias estudiadas, en quienes se descubrieron mutaciones en el gen de la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides, no era el de esta enfermedad sino de algo diferente, resaltando más la idea de que la leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides es un trastorno que se diagnostica con menos frecuencia de la debida.
La proteína CSF1R es un receptor importante en el cerebro que se encuentra presente principalmente en las microglías, tipo de células inmunes. “Se identificó una mutación diferente del CSF1R en cada familia estudiada con leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides”, explica la Dra. Rademakers. “Todas las mutaciones se ubican en el dominio de la quinasa del CSF1R que es fundamental para su actividad, lo que plantea que estas mutaciones podrían llevar a que la actividad de las microglías sea deficiente. No se entiende todavía cómo deriva esto en la pérdida de las células cerebrales de los pacientes con leucoencefalopatía difusa hereditaria con esferoides, pero ahora existe una pista importante para estudiar”.
“Con ninguna otra enfermedad se ha encontrado tantas familias afectadas de manera tan rápida”, dice el Dr. Wszolek. “Eso indica que esta enfermedad no es rara, sino muy común”.
Añade que “es fantástico poder empezar una investigación con un solo caso y, gracias a la ayuda de varias personas, terminar en lo que se considera como un descubrimiento genético de primera categoría”.
El estudio fue financiado por un benefactor de Mayo y por la Fundación Mayo. Además, Mayo Clinic de Florida recibe el apoyo de los Institutos Nacionales para Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares por ser el Centro de Excelencia Morris K. Udall para Investigación sobre la Enfermedad de Parkinson.
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